21 mar. 2012

El presupuesto de las familias españolas no está para comprar coches.


Posible subida de impuestos para los automóviles de combustión diésel.

La Asociación de Fabricantes de Automóviles (ANFAC) se ha reunido con la Secretaría de Estado de Medio Ambiente para debatir el anuncio que el titular del departamento, Federico Ramos de Armas, realizó la semana pasada acerca de una posible subida de impuestos de matriculación a los automóviles de combustión diésel para atajar la polución en las grandes ciudades.

"La reunión se ha desarrollado en un clima bueno, le hemos trasladado nuestras inquietudes al Secretario de Estado, y por nuestra parte entendemos que ellos están trabajando en atajar la contaminación del aire". Los fabricantes han defendido que la reducción de la contaminación del aire pasa más por el rejuvenecimiento del parque diésel (según los fabricantes, "un 20% de coches antiguos genera el 80% de las emisiones de CO2") y por la adopción de "soluciones de movilidad de tráfico", en vez de aumentar los impuestos para vehículos diésel en época de crisis económica.


Los fabricantes de coches esperan un plan de estímulo de las ventas por parte de Industria y cuentan con la receptividad del Gobierno, pero deberán esperar a que las reformas económicas tomen cuerpo y el déficit se ajuste. "No abandono la idea de un plan de ayudas al rejuvenecimiento del parque español, pero habrá que esperar unos meses. El Gobierno está concentrado en las reformas y reducir el déficit", ha dicho Mario Armero, vicepresidente de la patronal Anfac



Se acabaron las ayudas al sector automovilístico, algo que por otro lado es difícil de entender que un contribuyente que no puede cambiar de coche subvencione con sus impuestos a otro que sí puede. A este paso, con su afán recaudatorio y de "ayudas" al sector, solo les queda legislar una prohibición para sacar los coches de más de diez años de las carreteras.

Seguir estos consejos nos permitirá ahorrar hasta un 15% de combustible

Al arrancar
Si tenemos inyección electrónica debemos siempre arrancar sin acelerar.
Si nuestro coche es Diesel, esperaremos cinco segundos antes de iniciar la marcha. Es el tiempo necesario para que la bomba del aceite engrase el motor. Si el coche es de gasolina, nos pondremos en marcha inmediatamente, cada segundo parado es un segundo de gasto innecesario.

Al cambiar de marchas
El coche avanza más y va menos revolucionado con marchas largas que cortas, es por ello que cuanto más larga sea la marcha con la que se circula menos consumo energético hacemos.
Por regla general, en un motor de gasolina cambiaremos a una marcha superior entre las 2.000 y las 2.500 rpm. Si es Diesel, lo haremos entre las 1.500 y las 2.000.

Al frenar intentaremos utilizar siempre que podamos el freno de pie. Si éste es insuficiente reduciremos una marcha para que el propio motor desacelere la marcha, es a lo que denominamos “freno motor”.

Al reducir, intentaremos llevar el coche con la marcha más larga posible. Si vemos que ya ha bajado mucho de régimen podemos saltarnos una marcha y cambiar por ejemplo de 5ª a 3ª. Saltarnos un escalón también puede hacerse al ganar velocidad, por ejemplo cuando hemos ganado suficiente velocidad podemos pasar de 3ª a 5ª directamente.

Si prevemos que vamos a pararnos, por ejemplo porque vemos un semáforo en rojo a pocas decenas de metros, podemos aprovechar la inercia del vehículo engranando la marcha más larga posible, levantaremos el pie del acelerador y el coche rodará solo perdiendo velocidad poco a poco hasta pararnos completamente pisando el freno de pie. Si el motor amenaza con calarse podemos reducir una marcha.

Para circular por ciudad y ahorrar combustible la regla básica es prever lo va a ocurrir por delante nuestro. Por ejemplo, si nos ponemos en marcha en un semáforo y el siguiente semáforo todavía está en rojo, engranaremos la marcha más larga posible y nos acercaremos “chino-chano” dándole tiempo a que cambie a verde y así continuar nuestra marcha sin tener que detenernos y volver a acelerar para movernos.

Dejar hueco entre el vehículo que nos precede y nosotros nos sirve para garantizar una distancia de seguridad necesaria y para adelantarnos a los frenazos imprevistos, de esa manera podemos reducir la velocidad de marcha sin tener que detenernos bruscamente pegados a su maletero.

Podemos aprovechar la inercia en las bajadas para hacer que el vehículo ruede sin necesidad de acelerar (pisar acelerador = + gasto combustible), pero NUNCA en punto muerto, siempre tendremos una marcha engranada.

En las curvas intentaremos entrar con la velocidad adecuada, frenando si es preciso y sólo reduciendo de marcha si es preciso.

En las paradas prolongadas (por ejemplo en un atasco) es mejor apagar el motor que mantenerlo al ralentí. El motor de arranque no sufre por usarlo más a menudo.


Con estas recomendaciones puedes ahorrar en combustible pero no te servirá para nada porque el gasto siempre será más elevado que el posible ahorro. Así que mi consejo es, si puedes prescindir del coche lo vendes o lo dejas aparcado y camina que es sano. Y sobre todo no te compres otro nuevo por mucho que te digan los concesionarios que consume como un mechero porque entre el precio del combustible, pagar por el uso de las carreteras, la zona azul, la verde, la amarilla... el impuesto de matriculación (un impuesto extra para los diesel, por la "contaminación del aíre), el seguro, el mecánico, la ITV (qué no es raro que dentro de poco la hagan pasar desde el primer año para recaudar más)... a otro tonto con el cuento de que hay que apoyar a la industria automovilística... a quién hay que ayudar es al pobre ciudadano que ya no le queda ni para pagar la tarjeta del bus.  Qué se dejen de mandangas con "coches de transición" y se pongan ,en serio, a fabricar y vender a buen precio los verdaderos vehículos del futuro, esos que no usan combustibles fósiles.

Ahora saldrá el "listo" de turno diciendo que en España todavía pagamos menos impuestos y que la gasolina es más barata...., claro y los sueldos de nuestros vecinos europeos también! Se trata de machacar y expoliar al ciudadano con el arte del despiste alegando causas subjetivas y sin hundir la economía, y es que la política no deja de ser un simple y agudo método de procedimiento recaudatorio.

5 comentarios:

  1. Hace unos años, a un familiar que ya era algo mayor y no podía conducir, le convencí de vender su coche, la forma de convencerlo fue por ahorros, con lo que pagaba de ITV, de impuestos, de seguro y de garage, podía coger dos taxis al día, eso sin contar la gasolina ni las posibles reparaciones del coche, además se quedaba con el dinero del coche, en lugar de seguir sufriendo su devaluación y perdiendo mas dinero.

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  2. ¡Hola Andrés! muy bien expuesto el artículo. Como bien reza el epígrafe, no creo que la economía familiar, salvo los privilegiados, estén para andar comprando coches. Se supone que debemos apretarnos el cinturón. Yo tengo un ford focus diesel de hace 10 años, va de maravilla y no está en mi proyecto cambiarlo por otro ni nada. En este país hemos sido siempre muy de despilfarrarlo todo. Un saludo

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  3. Hace 3 años que lo vendí. jajajajajaja¡¡¡ soy el tio más feliz del mundo....Toy liberao ¡¡¡¡¡ toy liberaooooooooooo ¡¡¡

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  4. Estoy seguro que no es para recaudar, y un cuerno, el nuestro tiene ya 9 años y es diésel. Besos.

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  5. Ni para comprar coches ni para muchas cosas más. Tengo varios compañeros en el trabajo que han decidido ponerse de acuerdo para coger el coche en semanas alternas y así gastar menos y otros han decidido dejarlo aparcadito en casa y empezar a utilizar el transporte público ¡efectos de la crisis! Yo la verdad es que nunca lo he tenido y nunca lo he echado de menos, y ahora menos, desde luego. Un abrazo,

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